Personas con vida fácil VS difícil

Hace unos años, me senté en el sillón favorito de mi casa, una bonita mañana de primavera. Y una gran tristeza, de repente,  me invadió. Siempre recordaré ese instante en el que me sentí tan vacía pese a haber conseguido por fin todo aquello que creía anhelar ( la casa de mis sueños, el trabajo que siempre había querido, el cuerpo que me gustaba,  el chico del que siempre había estado enamorado dormía a mi lado cada noche…) Y por un momento, odié  todas esas cosas. Me sentí engañada. ¿No era que yo iba a ser feliz cuando consiguiera tener todo aquello? Y si ya lo había conseguido, con todo lo que me había costado y esforzado,  ¿Por qué me seguía sintiendo tan desdichada?

En aquella mañana de primavera, en la perfección de mi vida de cuento,   me di cuenta de  mi terrible error: ¡me había pasado más de la mitad de mi juventud buscando la plenitud en el lugar equivocado!

He observado que existen dos grupos de personas: las que han tenido una vida “fácil” (me refiero a un promedio de cosas, personas, oportunidades, un cierto bienestar ya dado desde nacimiento, no solo en cuanto a dinero, que también, si no en cuanto a una vida que podemos calificar de confortablemente cómoda) y el segundo grupo, que son personas a los que les ha tocado vivir una vida “difícil”, con incomodidades, carencias emociones, afectivas y económicas.

Desde pequeñita he sentido fascinación por el comportamiento y las emociones humanas. Por eso soy una gran observadora de mi sentir, de mis pensamientos y de las creaciones de mi mente, así como estoy muy atenta, estudio, observo y analizo al resto de humanos que me rodean.

Por lo general, atendiendo a mi burda clasificación de la humanidad, en la que seguro que hay infinidad de matices y particularidades, siento que las personas del primer grupo, los de la vida “´fácil” a menudo son más desgraciados, presos de una insatisfacción constante y generalizada, nada les hace felices y sienten escaso valor y aprecio por los que les rodea.

Las personas del segundo grupo, aquellas que han tenido una vida más “difícil”, con carencias e incomodidades varias, a menudo son personas agradecidas, que siempre están dispuestas a ayudar a los demás, que comparten lo poco o mucho que tienen con humildad, y que valoran mucho cada regalo y bendición que les trae la vida.

¿A qué grupo perteneces tú?

Si te identificas más en el primer grupo, tranquilo, es el lugar perfecto para ti, si pones consciencia a tu vida.

La mayoría de personas que vienen a mi consulta, a menudo, desesperadas, pertenecen al primer grupo, quizás porque se pueden permitir el tiempo y el dinero de costearse una buena terapia psicológica, y que a pesar de sentirse insatisfechos y vacíos, es más fácil acompañarles a que tomen conciencia de que nada de fuera puede llenar ese vacío que sienten. Ya que tienen todo lo material que pueden desear, familia, pareja, amigos, hijos…y siguen sintiéndose desgraciados. Aprovechamos su experiencia vital para tomar conciencia de que nada externo puede hacerles felices y que la alegría, la paz y el bienestar viene siempre, sin lugar a dudas, desde el interior.

Las personas que carecen de algunos bienes materiales, o de pareja, o de familia, o de hijos, a menudo sienten que su felicidad llegará cuando consigan ese coche que tan anhelan, un trabajo bien remunerado o que se sentirán plenos cuando tengan pareja e hijos. Y es como el juego del burro detrás de la zanahoria. Según vas esforzándote en cumplir esos objetivos que te has autoimpuesto como garantía de felicidad, te das cuenta de que pese a que vas consiguiendo lo que creías que iba a ser garantía de tu satisfacción, es una falacia. Porque tengas lo que tengas de fuera, la insatisfacción te persigue.  Te lo aseguro.

Se trata de dejar la extenuante búsqueda de conseguir las cosas que has creído que te iban a aportar la felicidad. ¿Te das cuenta de lo absurdo que es no ser feliz ahora mismo, el único momento que en realidad existe, por seguir esforzándote en conseguir algo que no te garantiza en ningún caso la felicidad?

Mi felicidad siempre había estado conmigo. Aquí dentro. Pero yo estaba tan afanada buscando ahí fuera, que me cegué y no miré dentro.

Ahora he despertado. Agradezco cada hito conseguido en mi afán por ser feliz. Porque gracias a esas experiencias, me he dado cuenta de que lo que tanto anhelaba, estaba a menos de 1 paso de mí.

Recupero aquí este cuento de Leopoldo Caravedo que ilustra mucho mejor que mis  limitadas palabras, lo que quiero compartir:

Cuento de la felicidad escondida:

Al principio de los tiempos, los dioses se reunieron para crear al hombre y a la mujer. Lo hicieron a su imagen y semejanza, pero uno de ellos dijo:

-Un momento, si vamos a crearlos a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro y una fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de lo contrario estaremos creando nuevos dioses.

Después de mucho pensar, uno de ellos dijo:

– Ya sé, vamos a quitarles la felicidad.

– Pero… ¿dónde vamos a esconderla? – Respondió otro.

– Vamos a esconderla en la cima de la montaña más alta del mundo.

– No creo que sea una buena idea, con su fuerza acabarán por encontrarla.

– Entonces… podemos esconderla en el fondo del océano.

– No, recuerda que les daremos inteligencia, con la cual, tarde o temprano construirán una máquina que pueda descender a las profundidades del océano.

– ¿Por qué no la escondemos en otro planeta que no sea la tierra?

– Tampoco creo que sea buena idea, porque llegará un día que desarrollarán una tecnología que les permita viajar a otros planetas. Entonces conseguirán la felicidad y serán iguales a nosotros.

Uno de los dioses, que había permanecido en silencio todo el tiempo y había escuchado con interés las ideas propuestas por los demás dijo:

– Creo saber el lugar perfecto para esconder la felicidad, donde nunca la encuentren.

Todos le miraron asombrados y le preguntaron:

– ¿Dónde?

– La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.

Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin darse cuenta que la lleva consigo.

 

 

Deja de buscar tu media naranja y encuentra tu pieza completa

¿Tienes novio? ¿Hijos? ¿Divorciada? No me digas que eres viuda….

Pues NO. NO . NO y rotundamente NO.

Últimamente parece que soy la Doctora NO.

Tengo 34 años, casi 35. Y eso debe ser símbolo o de que soy madre o de que soy rara y se me ha pasado el arroz.

Pues ni lo uno ni lo otro.

No tengo pareja porque NO quiero. Y no tengo hijos porque NO quiero. Y NO me he divorciado ni se me ha muerto nadie…porque NO quiero.

Hace tiempo que descubrí que todo lo que pasaba en mi vida era porque yo lo había elegido exactamente así. Incluso las cosas que en un principio parecían más desagradables, como por ejemplo, que me despidieran del trabajo, resulta ser que yo misma, a nivel consciente o inconsciente, lo había elegido así porque era lo perfecto para mí en ese momento.

Al igual que tener dolos de espalda o migrañas. ¡También eso lo he elegido yo! Estas dolencias no muy agradables a veces, la verdad,  me ayudan a darme cuenta de muchas cosas sobre mi  misma, mi necesidad de descansar, el exceso de atención que muestro a los demás comparado con el escaso mimo con el que me trato a mí misma.

Incluso el haber tenido un novio drogadicto…¡lo elegí yo!! Sí. Fue muy doloroso pero justo lo que necesitaba para poder ayudar ahora a otras mujeres que están pasando por el mismo calvario.

Cuando te das cuenta de que todo lo que te ocurre es elegido por ti misma, un gran poder te invade a la vez que una gran responsabilidad. Me siento como una diosa guerrera pidiendo más y más para crecer y ser lo que  realmente soy plenamente. Una mujer.

Quizás pienses… y si yo tengo cáncer…¿lo he elegido yo también? Pues me temo que sí. ¿Qué te está mostrando esta enfermedad de ti? ¿Qué regalo te ofrece la vida con esta experiencia? ¿Qué aprendizaje se esconde detrás de todas las enfermedades que padeces?  Hay que ser muy honesto, valiente y coherente para responder a estas cuestiones.

Puede que la muerte, suponga una experiencia de que no somos solo este cuerpo de piel y huesos. Que necesitemos pasar por la muerte de nuestro cuerpo físico para darnos cuenta de que somos algo más que eso.

Y que ahora no tenga pareja, me dice mucho de mí misma y de mi proceso actual de crecimiento interior.  Gracias a esto, me estoy descubriendo a mí misma. Toda la energía que ponía en un hombre, ha pasado a ser para  mí directamente. A mimarme, a pasar tiempo conmigo, a observarme en distintos momentos de mis ciclos, a conocerme realmente. Porque a mis casi 35 años, era una gran desconocida para mí misma. Así que, aunque a veces la soledad me inunde los ojos de lágrimas, o el miedo a no encontrar a un hombre con el que encaje me haga temblar, confío en que mi soltería es perfecta para mí en este momento y solo puedo sentirme agradecida a aquellos hombres que formaron parte de mi vida y que se quedaron en el camino, por dejarme libre para experimentar mi ansiada soledad. Para demostrarme a mí misma, que no necesito a ningún hombre al lado para que me sostenga. Que ya mi pecho es lo suficientemente amplio para acogerme y darme calor.

Dicen que las almas son esféricas. Como las naranjas. Y que solo si nos sentimos media naranja es cuando creemos necesitar otra media. Y me temo que así, solo encontraremos parejas que son medias personas aún, que sienten un gran vacío y que están llenas de pinchos para defenderse y gafos cortados por la mitad que buscan a alguien que los complete. Ya no me quiero relacionar con ese tiempo de personas. Fue enriquecedor en su momento y aprendí lo que tenía que aprender de ellas.  Pero elijo no más medios hombres.

Desde mi completitud de esfera completa, me abro a bailar con personas completas, sin aristas que me hagan daño, responsables de sí mismas y que no me carguen con la responsabilidad de hacerles felices. Así quizás mi dolor de espalda se mitigue. Pues mi esqueleto soporta exactamente mi peso. Y por momentos, puede sostener el tuyo si es necesario, pero tu peso es tuyo.

Te propongo compartir el jueves 24 de noviembre 2horas juntos para dejar de buscar incompletos y ser tú tu alma gemela, para desde ahí, rozarnos y abrazar a seres esféricos y jugosos.

¿Te vienes a la frutería del amorrrr??

 

Charla-Taller: Objetivo, Pareja Estable

Jueves 24 nov de 19h a 21h

10€ + terapia individual gratuita

C/Emilio Carrere, 4. Metro San Bernardo

info@teresasalgado.com

Se busca: Pareja estable

Queridos amig@s,

¿Sientes que repites una y otra vez los mismos errores con todas las parejas? ¿Quieres tener una relación profunda y saludable y no consigues más que sentirte frustrado y decepcionado?

¿Crees en que todo se arreglará cuando encuentres a tu alma gemela? Por cierto, ¿existen “las almas gemelas” y el “amor de tu vida”?

Si quieres dejar de mercadear con tu corazón y descubrir las verdaderas claves para formar una relación de pareja sin sufrimiento, te propongo venir a la charla-taller que ofrezco el jueves 24 de noviembre de 19h a 20.30h en Social & People (Metro San Bernardo).

Descubrirás de una manera práctica cuáles son los obstáculos que te impiden tener la relación de pareja que quieres y las claves para conseguirla y salir del bucle de repetición de fracasos sentimentales de una vez por todas y daremos luz a todas las dudas y resistencias que tenemos a amar ya ser amados plenamente.

Siento que es el momento de conocer tus heridas en cuanto a lo sentimental para hacerte responsable de ellas y así sentir el poder de conseguir lo que quieres, sin hacer daño a nadie y sin sufrir tú. Sin mentiras, sin más juegos, sin más expectativas y decepciones.

Si estás en búsqueda de una relación de pareja constructiva y no tóxica, te propongo  venir a conocer los motivos por los cuales tus relaciones hasta ahora han sido así y cómo pueden empezar a cambiar de una manera muy práctica pero también muy profunda y transformadora.

*Información y reservas:

Jueves 24.11.2016 

De 19h a 20.30h

Social&People

C/Emilio Carrere, 4. Metro San Bernardo (Madrid). 

socialandpeople@gmail.com

Tlf 91 779 35 75

Precio: 10€ + consulta psicológica individual gratuita

Noche de Brujas

Se acerca la Noche de los MuertosLa Noche de las Brujas. Hoy celebramos la transformación en un rito de paso entre la Vida y la Muerte.
Dicen que hoy la línea entre los mundos es más fina que cualquier otra noche. La delgada e invisible línea que separa la luz de la oscuridad, los vivos de los muertos.
Para los celtas el año dividía básicamente en 2 mitades o energías: época de Luz (época veraniega) y época de oscuridad (época invernal). Así que tiene sentido que el 1 de noviembre sea un símbolo de cerrar y abrir un nuevo ciclo que, además, este año, coincide con la Luna Negra o Luna Nueva, pura oscuridad, de la que venimos y a la que vamos.
El 1 de noviembre es el día de los Difuntos y la Abuela Luna nos regala esta noche oscura. La “noche oscura del alma” decía San Juan de la Cruz. La Luna siempre está presente, aunque en Luna Nueva nuestros humanos ojos no puedan percibirla, su influencia se nota. Y mucho. Al igual que nuestros difuntos ancestros. Gracias a ellos estamos aquí. Siempre están con nosotros, aunque nuestros humanos ojos no puedan percibirlos, los notamos, y muchas veces, aunque estén muertos, los sentimos muy vivos a nuestra vera.
Esta noche es muy especial, se cierra un ciclo para comenzar otro. Es momento de hibernar, de volver a nuestro interior. De dejar de buscar fuera lo que siempre has tenido dentro. Me decía mi abuela materna “Si no sabes hacia donde vas, vuelve siempre hacia de donde vienes”, y ahora entiendo su significado y la agradezco sus dones pese a que la herencia emocional que me dejó, a veces no sea fácil de llevar sobre estos hombros de mujer menuda que me han tocado cargar. Dicen que mi Abuela era una de ellas. De las Brujas.

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Tipos de EXs

De los 15 a los 35 no he estado ni un mes sin pareja, así que podéis imaginar la cantidad de EX, EX, EX… que tengo. Así que he decidido hacerles un homenaje a todos ellos, que por algo son mis “exs”,¿ no?
Tipos de exs:
– El “Perro del Hortelano”: ni come ni deja comer. Te dejó hace ya tiempo pero parece que te huele cuando te empieza a molar otro hombre, porque aparece de la nada justo en el momento en que te empiezas a ilusionar con alguien… Aparece y desaparece como el Guadiana. Solo quiere saber qué tal. Mete el dedito en la llaga cada vez que intentas rehacer tu vida. Ya. Sí. Chato, ve a mear y a marcar el territorio a tu prima.
“Amigos para Siempre”: always be my friend. Sí. Venga. No quiere tener una relación profunda, se ha dado cuenta de repente que no quiere comprometerse con nadie pero tampoco puede vivir sin ti. Y ¿qué solución se le ocurre al muchacho? Pues ser amigos para siempre. Vete a darle migajitas de amor a tu perro, amigo.
“Amantes”: segundas partes nunca fueron buenas, por mucho que te empeñes. Y terceras partes…mucho peores. Si no funcionó cuando era el momento, deja pasar el tren y no intentes volver a subirte al mismo vagón porque los trenes siempre acaban en el mismo sitio: aparcados en la estación.

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¿ilusión óptica o Superlunón?

Sí, yo también tengo la cabeza como un bombo y tengo ganas de mandar todo a la porra y cambiar radicalmente de vida: ponerme el pelo rosa, irme a vivir a México y quitarme el whatsapp para siempre! Incluso noto que hay más tensión e imprudencia al volante, más competitividad en el trabajo…como un volcán en erupción.

Me suele pasar con cada Luna Llena, y su influjo puede durar alrededor de 3 días cada mes. Menos mal que me escribo notas a mí misma durante las otras fases lunares en las que me recuerdo que no deje a mi pareja, ni mi trabajo ni me compre billetes de avión caros ni pase por la peluquería durante los Plenilunios.  Y no, no es que tenga doble personalidad, es que he tomado conciencia de mis ciclos y de mis heridas, y como la auténtica bruja que llevo dentro, he recuperado mi poder ancestral para vivirme en plenitud.

¿Dudas de si estás teniendo una ilusión óptica o es que realmente la Luna hoy se ve más grande de lo habitual?

No estás teniendo alucinaciones visuales (al menos con respecto a la Luna, no? Jeje). Es que hoy tenemos en nuestra bóveda celeste el fenómeno llamado Superluna: vemos un 14% más grande la Luna porque nuestro querido satélite lunar se encuentra en su punto más cercano a a laTierra ya que gira alrededor nuestro en forma elíptica, no en círculo. Vamos, que si te empeñas, y si crees en la magia, hoy podrías alzarte y de puntillas, hasta rozar la cara oculta de la Luna.

Sabemos que la Luna influye en las mareas. Y si a esto unimos que el cuerpo humano es más del 75% agua…pues quizás ahora te expliques porque has estado tan revolucionado estos días y con la sensibilidad a flor de piel. ¡¡Todo sube!! Y nuestras emociones, sobre todo las reprimidas y no expresadas, también.

Las exaltaciones de pasión, en mi caso, he aprendido a canalizarlas hacia tareas creativas como pintar, escribir, bailar, inventar platos culinarios…Te invito a que encuentres la tuya para no levantarte mañana en México con el pelo rosa 🙂

La Abuela Luna tiene marcado carácter femenino, pero ni hombres ni mujeres están a salvo de su influjo. La Luna es pura agua y nuestras emociones hierven  ahora más que nunca en nuestro interior. Si las permites, si las expresas, fluyen, y te indican el camino de vuelta a casa, al hogar.

 

Si quieres saber más sobre la Luna y su influencia en ti y en los demás, ponte encontacto conmigo en info@teresasalgado.com

¡¡Feliz Luna Llena!!

 

 

Mariposas en el estómago

¿Por qué las mujeres (a veces) nos enamoramos solo de los hombres que nos tratan mal?

Es como si tuviéramos un radar para detectar a los capullos e ir directas a obsesionarnos con ellos. Al menos, yo lo tengo. Un radar bien grande, con wifi y todo.

Ya puede aparecer un alma cándida en forma de hombre sensible, educado, que bebe los vientos por ti y que te llama a todas horas…para que tú sólo sientas ilusión extrema cuando te dan una de cal y otra de arena.

Luego decimos que queremos amor, que queremos romanticismo y  nos quejamos de lo malos e insensibles que son los hombres.

¿Será que solo queremos lo que no tenemos? No siento que en la mayoría de los casos, seamos tan caprichosas, aunque de todo hay en la viña del Señor. Desde mi más humilde opinión, como psicóloga y como mujer adora-capullos-habitual, he llegado a encontrar el verdadero motivo por el cual preferimos estar pendientes de aquel hombre que solo nos da migajitas de amor, que de aquel que nos idolatra. Y el motivo es…que no sabemos lo que es el AMOR.

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¿Qué es el dichoso portal 999 de hoy?

Quizás estos días hayas oído hablar del portal 9 9 9. O quizás esto te suene a película de ciencia ficción.

Como tengo la mente abierta y una curiosidad incansable, he decidido informarme y documentarme al respecto y bajar a la Tierra toda esta avalancha de portales, numerología y pseudoespiritualidad que a veces siento que me rodea y que me hace sentir a veces como un extraterreste en mi propio planeta.

Según mis pesquisas,  algunas tradiciones ancestrales, hoy viernes nueve de septiembre de 2016 se abre un portal llamado 9 9 9 porque corresponde al día y al mes en el que nos encontramos y que si sumas los dígitos del año en el que vivimos también suma 9 y que encima, si sumas 9 + 9 +9 da 27 y 2 +7 = 9.

Vamos, que si vas al Casino hoy, tiene pinta que el 9 va a estar muy solicitado.

Hoy se cierra un ciclo y comienza otro. Cuentan los maestros más iluminados con respecto a este tema que, a partir de hoy, se abre una nueva mentalidad más espiritual y solidaria. Es como una ampliación de conciencia para dejar de mirarnos el ombligo y darnos cuenta de que tenemos que unirnos para crear un mundo mejor.

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¿Si no te quieres a ti mismo no conseguirás el amor de los demás?

La frase que más oigo últimamente es “Quiérete a ti misma” (incluso probablemente haya sido la frase que más he oído en mi vida).

Admito que es una buena recomendación. Pero es cómo decirle a alguien que no sabe cocinar, “Come sano”. Pues te dice que sí, que genial, que está de acuerdo, pero ¿CÓMO SE HACE ESO?

¿Cómo alguien que no se ama, comienza a amarse? No me veo levantándome un día por la mañana y de repente decir, ostras, cuánto me quiero!  Al menos a mí, eso no me ha pasado (aún). Ni con el amor, ni con la comida. No abro la nevera y me encuentro por arte de magia un montón de tuppers de ensalada y tofu.

Así que a veces siento que como alguien me vuelva a decir que todo pasa por amarse a uno mismo, yo creo que le doy el Óscar al mejor actor revelación. Se debe pensar que ha descubierto el oro.

Es como si para conseguir el amor de los demás, fuese requisito imprescindible amarse a uno mismo. Porque claro, si no te amas a ti mismo, quién te va a querer?  Pues, en mi opinión, mucha gente. Yo me quiero más bien poco, por no decir nada. Pero hay un montón de gente que me quiere mucho. E incluso que me ama con toda su alma. Así que ya tenemos un caso en la raza humana de alguien que no se quiere así mismo pero que los demás le quieren mucho.

Esto me tranquiliza. Porque me he pasado años como un conejo detrás de la zanahoria, tratando de quererme a mí misma, porque claro, si no…quién me iba a querer?

Qué locura. Tener que hacer un esfuerzo extra para que te quieran. Como si no tuviera el derecho primal de ser amada por el simple hecho de nacer.

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Verano de Luna Llena

Al principio, desde mi ventana se veía el cielo azul y las noches estrelladas de Madrid. Me gustaba dormir desnuda encima del sillón que había colocado estratégicamente al lado del ventanal, para empaparme de la Luna Llena en cada ciclo. Hasta que el año pasado construyeron otro edificio de viviendas gemelo al mío,  justo en frente.

No quería resistirme a la cita lunar que tenía conmigo misma cada mes desde hace más de 13 lunas, así que continúe con mis automasajes de pechos con final feliz bañada por la enigmática Luna Llena.

Este invierno, mi ventana permaneció cerrada a la lluvia y al frío, pero a través del cristal, disfruté puntualmente de mi cita mensual con la Luna Llena y de cada centímetro de mi piel,  bañada por la luz que mi guía lunar arrojaba con pasión sobre mis sombras más ocultas.

Ha llegado un tórrido verano a Madrid. Me encanta disfrutar de la leve brisa nocturna de estos días, con las ventanas abiertas de par en par.  Empaparme de los sonidos que llegan a mí como un torrente de vida oculta  que fluye a través de  la noche.

No fui consciente de que además de mi amiga la Luna, alguien más me hacía compañía en estas citas de pasión nocturna conmigo misma: tenía una nueva pareja de vecinos en la ventana justo en frente de la mía.

Ardía una noche de plenilunio, cuando escuché entre la vigilia y el sueño, unos gemidos que circulaban por el aire,  a veces sostenidos entre las sábanas y a veces liberados salvajemente sin pudor. Dicen que las mujeres nos excitamos por el oído y los hombres, con la vista. Y pude sentir en mí aquella excitación femenina auditiva que se transformó en un calor chispeante entre mis muslos. Sólo con los sonidos de aquellos aullidos de pasión, me imaginé cómo un hombre embestía  por detrás a una mujer desnuda tapándola la boca para intentar acallar tanto amor desbocado. Imaginé cada lametón, cada beso, cada caricia, cada orgasmo, una y otra vez. Una y otra vez.

La noche siguiente, presa de una excitación volcánica, esperando a disfrutar de aquellos gemidos de nuevo, e incluso, ojo avizor para ver si, además de calentar mi oído, aquella pareja de amantes, calentaban mis pupilas. Pero no había rastro de aquellos amantes cantores de mis pasiones veraniegas. Supuse que lo que hace único de lo salvaje es que es momentáneo y pasajero. Me gustó imaginarles dormidos, tranquilos, abrazados, reposando ella sobre el pecho de él, sintiéndose completa y amada. Me dormí con ellos en mi mente y miré a la Luna Llena de aquel mes, agradeciéndole tanto amor bañado por su luz y expresado en mil formas y escenarios diferentes.

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